Como
bien señaló Manuel Castells, tres han sido los cambios más importantes que
han llevado a denominar esta sociedad como “sociedad de la educación”: revolución tecnológica, globalización y cambio organizativo. De estos tres aspectos nos vamos a centrar en
el primero, en la revolución tecnológica.
Muchos
de nosotros no nos damos cuenta, más los jóvenes que tienen unos 18 años o
menos, porque hemos nacido ya en la era de las tecnologías, y hemos “mamado”
todo tipo de objetos tecnológicos desde bien pequeños, pero hace unos 20-25
años, era inimaginable el desarrollo que iban a sufrir las TICs. ¿Quién iba a
pensar que podríamos comunicarnos via Skype
con una persona que está en el polo opuesto del mundo en apenas unos
segundos? ¿O qué cualquier tipo de información que necesitaras la podrías
encontrar en Internet en apenas dos clicks? Gracias a esta revolución, tenemos
toda la información que necesitemos al alcance de nuestra mano, y más pudiendo
disfrutar de Internet en cualquier biblioteca, colegio, incluso en las propias
casas y smartphones.
Ahora,
pasemos al ámbito educativo conociendo todos estos hechos. Si echamos un
vistazo en las aulas de nuestros colegios, vemos como más del 90% de éstos
siguen con la misma metodología “arcaica” desde mi punto de vista de clase
magistral en la cual el profesor o profesora se limita a explicar, esperando
que el niño o niña capte toda la información para luego plasmarla en un papel,
única y exclusivamente que nuestros chicxs hagan el sobreesfuerzo de aprenderse
todo de memoria para luego escupirlo todo sobre un papel y que a los dos días
ya no recuerden nada acerca del tema que estudiaron, ¿eso es lo que nosotros queremos
para nuestras futuras generaciones? ¿Qué en la escuela trabajen todo lo
relacionado con la memoria y punto? Bajo mi punto de vista, creo que esto ya se
ha quedado obsoleto. No estoy en contra totalmente a este hecho, en parte es
bueno y necesario que nuestro alumnado tenga aprendidas cosas de memoria y a
través de un aprendizaje memorístico y significativo, ¿pero de qué sirve que
éstos almacenen en la memoria hojas y hojas de información (a veces
innecesaria) cuando con un simple click en un ordenador pueden acceder a ella
en muy poco tiempo? ¿No sería mejor intentar llevar a nuestras aulas otro tipo
de metodologías acordes a la sociedad en la que estamos viviendo actualmente?
Yo creo que sí, que deberíamos de revisar este hecho y poner cartas en el asunto.
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